Las cámaras de vigilancia entrarán en funcionamiento entre febrero y marzo

 

Los quince objetivos instalados en diversos puntos del municipio están en fase de pruebas


JOAN FRAU.

Las cámaras de videovigilancia instaladas por el ayuntamiento de Calvià en diversos puntos del municipio serán una realidad a corto plazo. La instalación de las cámaras ya ha concluido y todo indica que éstas empezarán a ofrecer imágenes en febrero o marzo, según confirmó a este diario el teniente de alcalde de Seguridad, Bartolomé Bonafé (PP).
En la actualidad, la Policía Local de Calvià está probando el nuevo sistema de vigilancia callejera en las instalaciones del polígono de Son Bugadelles. Una vez confirmado el buen funcionamiento de las quince cámaras que se han instalado en el municipio, el ayuntamiento de Calvià tiene la intención de hacer una presentación pública del sistema de videovigilancia.
Así, las cámaras entrarán en funcionamiento más de medio año después de la fecha prevista inicialmente para ello, el verano del pasado año. La decisión del equipo de gobierno PP-UM se hizo pública a principios del pasado año y provocó cierta polémica al considerar diversos colectivos que las cámaras de vigilancia podrían entrar en el terreno de la intimidad de las personas debido a su situación en vías públicas y playas. Para reforzar la decisión municipal, el alcalde Carlos Delgado encargó varios informes jurídicos al respecto que resultaron favorables a los intereses del Ayuntamiento.
El pleno municipal aprobó la instalación de las cámaras en mayo de 2004 con los votos a favor de PP y UM y el voto en contra de la oposición, representada por el PSOE. En aquella sesión, el gobierno municipal aprobó una modificación de créditos para habilitar una partida de 360.000 euros (unos sesenta millones de las antiguas pesetas) para destinar a la compra y posterior instalación de los objetivos.

Ubicación en la vía pública

En junio del pasado año, el consistorio desveló la ubicación definitiva de las cámaras de vigilancia. Cinco de los aparatos se han instalado en las zonas playeras de Magaluf (dos objetivos) y Santa Ponça (tres cámaras). Las otras diez se distribuyen entre los núcleos de Cas Català, Magaluf y Santa Ponça, en zonas consideradas especialmente conflictivas por el Ayuntamiento.
La ubicación de algunas de estas cámaras levantó las sospechas de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Calvià, que denunció que varios objetivos están situados a poca distancia de edificios privados, como el caso de una cámara que se ha instalado a unos cincuenta metros de un edificio de muchas viviendas en la calle Rei en Jaume I de Santa Ponça y otros dos casos próximos a ámbitos privados. El PSOE también expresó sus dudas sobre la utilidad de las cámaras y su temor a que las imágenes captadas tengan una mala utilización.
El Ayuntamiento ha asegurado por activa y por pasiva que las cámaras se limitarán a observar puntos conflictivos del municipio para evitar la delincuencia.


El dato


El Tribunal Superior de Justicia de Balears no se ha pronunciado

El Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB) no ha contestado todavía la solicitud de amparo enviada por la Asociación de Consumidores y Usuarios de Calvià en agosto del pasado año al considerar que las cámaras atentarán contra la intimidad de las personas.
Esta asociación también denunció el tema ante la delegación del gobierno. El presidente de este colectivo de consumidores, Alfonso Rodríguez, aseguró que fuentes de la delegación del gobierno han afirmado que las cámaras cumplen los requisitos legales. La asociación no descarta futuras denuncias.

 

 
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