Molestias por las fiestas en Galatzó

por Alfonso Castillo Pérez. Calvià. (*)


    Les escribo esta carta para manifestarles mi sorpresa y malestar por los ruidos (porque no era música) que ayer sufrimos todos los vecinos de Santa Ponça (y los de Galatzó) por las fiestas de esta última zona de Calvià y por el concierto de heavy-metal que se prolongó más allá de las 3 de la mañana. No me parece aceptable se conceda autorización hasta altas horas de la madrugada para las fiestas de una urbanización pequeña (1000-2000 residentes) y se impida el descanso de toda la zona (10.000-15.000 mil turistas y residentes). Vivo a unos 3 km. de Galatzó, en un complejo residencial, con residentes todo el año y turistas, y anoche eran dignas de ver las caras de extrañeza de mis vecinos extranjeros que me preguntaban que ocurría. Llamamos a la Policía Local, que nos indicó que las fiestas contaban con autorización municipal. No parece lógico, máxime cuando a las 12 horas se obliga a todas las animaciones de hoteles y terrazas a desconectar la música y al resto de locales se les exige insonorización. En realidad la autorización y el ruido a mi no me importarían si no me molestasen, allá cada cual. Espero que en lo sucesivo, a los programadores de estas actividades se les ocurra programar otros actos menos ruidosos e igualmente lúdicos, si se ha de prolongar hasta tan tarde.

(*) Publicado en la sección "Cartas al director" del Diario de Mallorca el día 3 de septiembre de 2004