ASOCIACIONES Y FEDERACIONES

por Pedro Merino (*)

     Decía no hace mucho en el Foro de Entre Tots, un comerciante no identificado, a propósito de la puesta en marcha de una Federación de Comerciantes en Calviá, que estas asociaciones estaban muy desprestigiadas en el término, y personalmente tengo que estar de acuerdo con esta opinión, aunque me disguste que sea así.

     Viene a decir que ese desprestigio de las asociaciones es como consecuencia de su afinidad política a un partido determinado, lo cual es cierto en algunas y menos cierto en otras.

     Como en otras disciplinas de la vida, también en las asociaciones se da una curiosa paradoja y es que son muy pocos los que teniendo intereses en un colectivo determinado, se preocupan por conocer y colaborar en aquellos aspectos generales que defiende una asociación y que en muchas ocasiones lo que hacen es discrepar, matizar y orientar a la Institución en las decisiones que mas tarde aparecerán como normativas o leyes que le serán de aplicación a ese sector y son muchos los que sin adquirir ningún tipo de compromiso en la defensa de esos intereses y a veces con un gran desconocimiento de la misma, critican abiertamente la gestión de la asociación.

     Como todos sabemos, esta situación permite en ocasiones una regulación de las actividades, incompleta, interesada, manipulada y muchas veces, influida por la opinión de personas o grupos que legítimamente defienden sus intereses, pero que chocan con los intereses generales del colectivo.

     Sabemos que la intención y casi la obligación de cualquier partido político que aspira a gobernar, es captar el máximo de votos entre los grandes colectivos sociales, empresariales, de comunidades etc. Y un buen ejemplo, lo tenemos en un partido que cuando llegó al gobierno municipal inició la creación de una estructura asociacionista mediante la promoción de pequeñas asociaciones, en distintas zonas de Calviá, para que en futuras elecciones garantice un buen número de votos a este partido en el sector de la oferta complementaria. Creo que esta es una opción legítima de cualquier partido político, otra cosa son los métodos utilizados para tal fin. Cuando se utilizan personas sin escrúpulos que dicen representar a los comerciantes, y estas se prestan a toda clase de argucias y mentiras para la defensa de intereses inconfesables en perjuicio de los intereses generales de un colectivo, el desprestigio de esas personas y de la asociación, está garantizado.

     Por otra parte, es natural que las asociaciones y colectivos busquen dentro de un programa político la defensa de sus intereses y su capacidad para defender cara al futuro esos intereses, lo cual predispone a esa asociación a simpatizar con el programa que mejor propuesta hace de esa defensa, pero a la vez se ha de estar dispuesto a no renunciar a esos intereses comunes cuando dicha defensa no prevalece.

     Como conclusión, pienso que no es bueno para nuestra sociedad, ni para nuestra convivencia, el desprestigio de nuestras organizaciones sociales y empresariales ya que todas, de una u otra manera, contribuyen a mantener el entramado social y económico necesario, a organizar las actividades sectoriales, mediante la colaboración necesaria, con quienes tienen el deber de organizar nuestra sociedad.

(*) Pedro Merino  es presidente de la Asociación de Bares y Restaurantes

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