EN VENA
Especuladores

ROMAN PIÑA VALLS (*)

Ayer compareció ante la comisión de investigación del 11M el presidente ZP. Días antes lo sabíamos, pero para ayer ya lo habíamos olvidado porque toda nuestra atención la concentramos ayer en pleno de Calvià, en el esperado momento en que un pelotazo indecente iba a ser parado. Cuando escribo esto aún desconozco cómo ha acabado la película, una película inquietante y plagada de sobresaltos y manteles de pizzerías, como las de los gángsters. Aunque el sábado la noticia de que Delgado iba a detener el pelotazo nos sorprendió muy gratamente, todos esperábamos a que llegara la jornada histórica de ayer para ver y después creer. Por un día fuimos optimistas y confiamos en que aún quedan políticos con un cacho de vergüenza, un mínimo respeto por sus administrados, tipos como Delgado. Dicen que no hay político decente, que nuestra clase política es nefasta. No vamos a tirar cohetes porque creamos de repente que hay un partido que tiene las manos cien por cien limpias. Pero es suficiente motivo para lanzar cohetes que alguien pare in extremis la desaparición de un bosque, la construcción de 400 casas en un área protegida y, especialmente, un negocio inmobiliario que es puro escándalo.

Por eso ayer el GOB y Amics de la Terra montaron un pollo a las puertas del Consell de Mallorca. Se presentaron cinco personas disfrazadas de empresarios del ladrillo, con sus trajes de gángster, sus gafas oscuras y unos maletines que escupían billetes, y brindaron con cava en la calle, ante una pancarta con el lema «Munar, los especuladores te damos las gracias». Los Amics de la Terra se disfrazaron por un día de Amics de la Pela. El intento de pelotazo no ha movilizado sólo a los de siempre. Delgado ha querido abortar el descarado proyecto de Boyero porque toda la sociedad, gente de todas las opciones políticas, de todos los pelajes sociales, ha sentido náuseas en público al contemplar la voracidad y la nocturnidad de un promotor tan mallorquinista: lo mismo va a Sevilla a levantar copas Davis con un paisano que enladrilla un pinar para convertirlo en pista de quick . No sé qué hacía Boyero en la final de la Davis, teniéndole tanta alergia como le tiene a la tierra, bat ida o con pinos.

Los especuladores es que tienen una especie de tenia en el cerebro. Su insaciabilidad les ha deformado la mandíbula y ya no pueden comer como los demás. Donde comen mil tipos normales, come un solo especulador. De las 180.000 viviendas que se pueden construir en Mallorca en los próximos diez años, nos preguntamos si tienen que hacerse porque hay necesidad de ellas o sólo para blanquear dinero. Los especuladores tendrían que aprender de Juan Planas , que ha cerrado su despacho para especular con las palabras, que no dan un duro. Su libro Fuera del tiempo es un laberinto de espejos. Los promotores ante el espejo no reflejan nada. Como los vampiros.

(*) Publicado el día 14 de diciembre de 2004

 
 
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES

 

 
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