Llar de Calvià

por Antonio García Moles(*)

 

Ante las cartas aparecidas en su diario el pasado 3-12-04, me gustaría aclarar varios aspectos que no responden a la realidad de la situación vivida en el Llar de Majors de Calvià.
En primer lugar, manifestar mi reconocimiento y respeto para las trabajadoras y trabajadores del Llar de Calvià por su trabajo y esfuerzo diarios en la atención a los residentes. Ellos, con una buena dirección, hicieron posible, en el año 2002, que el Llar de Calvià fuera distinguido y premiado por la European Agency for Safety and Health at Work por sus "buenas prácticas laborales de prevención psicosocial de riesgos laborales en el trabajo". Una vez más, a todos ellos muchas gracias.
Quiero ser comprensivo al ver que hay trabajadoras que están dispuestas a refrendar lo que desde la dirección puedan decir o imponer, pero evidentemente, como representante de los ciudadanos de Calvià, tengo que proclamar la verdad para conseguir superar los fallos y la mala gestión.
1º En el Pleno del 25-11-04, hicimos tres preguntas para conocer las causas por las que el Llar de Calvià, desde el día trece de noviembre no disponía de agua caliente corriente.
2º Comprendemos que se pueden producir averías en las instalaciones; pero no entendemos la falta de eficacia y diligencia para tomar las decisiones adecuadas que impidan perjudicar a los mayores residentes.
3º El dato cierto esta claro: El día trece se quedaron varios residentes sin duchar por no disponer de agua caliente corriente, y aunque alguna trabajadora llevó el termo de su casa, en la peluquería se calentó agua y la gerente dio instrucciones para que se usara el microondas, el plan de aseo personal con duchas de los residentes no se restableció hasta el día veintiséis.
4º Si nuestras preguntas tenían respuesta, ¿por qué no se contestaron en el Pleno?
Reconocemos que nuestra denuncia hizo acelerar las reparaciones. Si el precio que tenemos que pagar para mejorar la vida de los residentes es sobrellevar envíos poco gratificantes, estoy dispuesto a sacrificarme todas las veces que hagan falta.

(*) Publicado en el Diario de Mallorca el día 15 de diciembre de 2004

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