El Calvià de Nájera y la Marbella de Julián Muñoz

por A. Javier Fiol Busquets (*)

Es ingrato pero cierto, muy cierto, que el Calvià socialista de la Sra. Margarita Nájera poco o nada tenía que envidiar a la Marbella del Sr. Julián Muñoz.

Es más, las semejanzas nos permiten comparar el tamaño de los agujeros de tan eficientes gestiones del dinero público, ensalzar los diferentes usos de la táctica del «endeudamiento feroz», que en el caso particular de Calvià no ha significado inversiones, sino viajes en helicóptero por el cielo neoyorquino, fiestas con fines electorales y contratos suculentos para las empresas amigas, e incluso llegar a discutir sobre el glamour de la Sra. Nájera, versus Sra. Pantoja, ambas con suficientes kilómetros por el largo y ancho mundo, mostrando «su arte» como para ser embajadoras de sus respectivos reinos.

Pero lo cierto es que las comparaciones son siempre odiosas, y el juego de las semejanzas una «autotortura» poco útil para el devenir de Calvià y de los calvianers .

Mejor será dejar de pensar en pasado y dejar de negar la evidencia y de repetir al unísono en lo referente a la situación de «quiebra de las arcas municipales», como la oposición socialista, y hasta la saciedad, que dos más dos no son cuatro. Y mucho mejor, mucho más práctico y mucho más prospero es que el gobierno PP-UM, con la esperanza que han depositado en ellos los calvianers , en lo que se refiere al profundo agujero de 160 millones de euros -26.600 millones de las antiguas pesetas-, haya comenzado a hacer bien las cuentas y a practicar una política de ahorro y austeridad, evitando que con lo referente al endeudamiento de Calvià se cumpla la definición del eminente Stephen Hawking y el Municipio no haya sido literalmente engullido por el dichoso agujerito .

Y con respecto a los políticos del PSOE, a los que legítimamente les toca hacer oposición, también es mucho mejor, mucho más práctico y mucho más próspero que se dediquen a eso, a hacer oposición, que es para lo que se les ha elegido, o dicho de otra manera y en términos que seguro mejor entienden, para lo que se les paga.

Y en este papel de oposición dejen su dedicación exclusiva a defender lo indefendible, a justificar lo injustificable, y a engañar a los calvianers para que se convenzan de que estar endeudado hasta las cejas es signo de progreso y grandeza. Y puestos a dedicarse a lo suyo, viene siendo buena hora que comiencen a hacer alguna propuesta a favor de los intereses de futuro de los ciudadanos de Calvià.

(*) publicado en la sección "Cartas ak Director" de El Mundo/El Día de Baleares, 8-2-2005

 

 
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